Signos y Síntomas, eso es lo que es. Signos que puedes ver, síntomas que se expresan. Percepción. Diagnóstico, manejo, medicamentos, soluciones. Procesos inflamatorios, procesos de la vida. El continuo. Un asteroide que casi le da al planeta. Una muchacha de 23 años con muerte cerebral después de haberse encontrado con el súbito error de un conductor envejecido, caquéctico, con mala apariencia. Se viró un momento, un instante. Se exacerbó la condición, se dividieron las células. En la escala del tiempo de ese continente se hizo un impulso nervioso dentro de un ser humano que se convirtió en una acción retardada que le costó más que el costo monetario de su vehículo. Por un momento, ese momento. El costo, lo que te mueve, lo que te hace hacer metas, el televisor, el celular el pantalón que viste en la vitrina, el regalo que le tenías que comprar a tu mama, la comida del perro que se te olvido comprar de camino. El estrés. El costo de un segundo, la influencia de una palabra, el movimiento de una canción, el calor de una mirada. El dinero que se gasta en electricidad, la luz que no apagaste, el dióxido de carbono que afecto el mundo que se rebota y sigue causando calor.
La queja de la señora en la fila: que está muy larga, que aquel es muy bajito, que los espejuelos se le cayeron a aquella señora. La queja del calor. El calor que sale cuando se suda, cuando se queja, energía. Energía disipada en forma de calor que le pasa por al lado a un infante y le provee lo suficiente para que sobreviva un día más en el mundo hostil en que se tiene que desarrollar. En el mundo que se tiene que vacunar, por la prevención. Por la prevención de rash, retardación mental e incontinencia urinaria por no beber ácido fólico. El proceso, lo deficiente. Las deficiencias de los sistemas, y sus eficiencias.
Las quejas, el producto inminente de no saber cómo funciona un proceso por la cual no hay una ecuación en tu cabeza que te pueda decir uno más uno es dos y por lo tanto todo esto TIENE sentido. El tener sentido y el hacer sentido, los anglicismos, los que se creen que están más correctos que otros. Los que no se creen nada. El dudoso, el presumido, la tímida, la bicha. La gente y sus categorías, su división de trabajo. La división de nombres apellidos, números, clases, etnias. Las líneas, la geometría. Lo que es lógico para uno que es totalmente ilógico para otros. El happy médium. El querer ir a la playa, pero no tienes tiempo, el tiempo que tienes pero te pasas durmiendo. La vida que pasa y los años que siguen y tú sigues en un ciclo. El ciclo de vida, te circle of life. Donde los leones nos comían y ahora nosotros comemos leones. Donde a través de la tecnología y de la lógica social avanzada y como ente orgánico hemos evolucionado para destruir y restituir. La conciencia que nos dice lo que está bien y lo que está mal. El límite entre una condición psiquiátrica diagnosticada y que alguien este loco en la calle. Los canales de sodio, calcio, potasio, la necesidad de ATP y por lo tanto la necesidad de comer. La diferencia entre alguien que sabe que los procesos moleculares dictan muchas cosas y que tú en si eres un proceso constante de remodelación, un ser en cambio. Aquellos que piensan que las cosas son estáticas, los conservadores. Los que deciden conservar las cosas que valen la pena, y las cosas que se tienen que ir.
Una idea. Surge, se desarrolla, se admira, se dice. Ahora, ¿Cómo se puede vender esa idea?
Esta el que se instruye, y esta el que ignora todo. El que no le importa un bicho. El que sigue por su vida como si no hay nada ni nadie más que sus problemas. Que la vida es una serie de cosas y etapas que no van más allá de conseguir trabajo, fumarse un pollo cuando llegas, cagar, dormir, coger. Levantarte. Te quieres sentir vivo, pero no puedes. Lo tienes todo pero no alcanzas nada. Respiras y sientes que te asfixias, las calles contaminadas, la contaminación.
Entre lo que no se puede ver ni adivinar, es tratar de ver más allá. Es no decir que tienes que ver más allá para saber. Es vivir. Es decidir. Es saber tu movimiento, tu fluidez, identificar lo que te gusta. Explotar las alternativas. Vivir en una cueva con un oso todo el tiempo que te dé la gana. Es la libertad de catedra, es el abuso de la libertad. Es no vivir en los extremos. Es tener conciencia que el universo es inmenso, y que se sabe muy poco de él. Es saber que eres bien pequeño comparado con todo. Pero tener en mente que no tener una enzima te puede matar. Que los impulsos, por más insignificante que puedan ser, mueven. Que las escalas son referencias, todo es relatividad.
Es sentarte a conversar, a pensar, a distinguir, a cuestionar. Es vivir para ser agradecido, y para cagarte en la madre de vez en cuando. Es reconocer que las palabras cambian y los tiempos también. Es dejarte llevar. Es tener precaución. Es levantarte sabiendo que estas respirando aire, oxígeno, que vino de una planta que vive porque tiene sol y agua. Es saber de dónde vienen las cosas, para humildemente aceptarlas y admirarlas. Es ciencia, es duda. Es tener una hipótesis de algo y saber que puedes estar mal. Es dar oportunidades, a ti mismo y a los demás. Es un ciclo. Es pensar. Es conciencia. Es amar.
CRR





